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Características:

El estudio de las aves se hace a partir de una rama de la zoología, la ornitología.

La ornitología es un campo científico de gran actividad a escala mundial y suman ya varios miles los especialistas en el área. Sin embargo, es una ciencia que se ha visto favorecida grandemente por la participación seria de aficionados, ya sea simplemente como observadores de aves en el campo o por su contribución activa en el conocimiento de la biología de las especies y su conservación. Es de nuestro especial interés dar a conocer los esfuerzos de los investigadores de todo el mundo que trabajan investigando las casi 10.000 especies de aves que hay en el mundo

Las Aves en el Reino Animal:

aves en el reino animal
Un ave es un animal vertebrado con temperatura interna constante y elevada, con el cuerpo recubierto de plumas, las extremidades anteriores modificadas en alas, mandíbulas desprovistas de dientes y recubiertas por un pico córneo, con reproducción ovípara (mediante huevos), fecundación interna y órganos genitales internos.

Constituyen uno de los grupos de animales, junto con los insectos y murciélagos, que han desarrollado la capacidad de volar y colonizado con éxito el medio aéreo. En su evolución, estos animales sufrieron notables modificaciones en las extremidades anteriores para convertirse en alas.

Las diferencias de tamaño y forma son muy notorias, debido a la gran diversidad de ambientes a los que se han adaptado. Las adaptaciones a la vida marina son menos acentuadas que en los mamíferos: pese a que existen muchas especies adaptadas a la vida en el mar, necesitan ir a tierra para nidificar.

No hay aves cuya vida transcurra de forma exclusiva en un medio subterráneo.

Plumaje:

Las plumas son la característica distintiva de las aves, realmente la única que no comparten con ningún otro grupo de animales. Son las plumas las que les proporcionan su llamativo colorido, protección contra el frío y el calor intensos, les permiten desplazarse fácilmente en el aire y el agua, las esconden de sus enemigos y son también una de las causas de que el hombre las haya domesticado, atrapado y cazado. Al conjunto de plumas se le llama plumaje, que es de vital importancia en aspectos reproductivos y de camuflaje.

La pluma es una estructura epidérmica, lo que quiere decir que se deriva de la piel. Se ha mencionado que el antecesor inmediato de las plumas son las escamas de los reptiles, pues crecen de la misma manera y están formadas de la misma sustancia, la queratina, que es la proteína que forma las uñas, el pelo y las escamas en otros grupos de vertebrados. El hecho de que las plumas estén compuestas de este material les permite tener características ventajosas, como mayor duración y resistencia a los efectos del medio.

Se cree que la función primordial que tuvieron las plumas cuando aparecieron por primera, y única, vez en el mundo animal fue controlar la temperatura.

Generalmente se producen en un ave varias generaciones de plumas.

Las plumas han adquirido diferentes formas de acuerdo con su localización corporal y sus funciones. Las plumas del cuerpo son cortas y simétricas, mientras que las de vuelo son más largas, fuertes, planas y con los lados del vexilo asimétricos. Este tipo de plumas generalmente presenta colores diversos y son las que determinan en gran parte los plumajes. Aparecen después de la primera muda substituyendo al plumón, y ejercen la función termorreguladora, el vuelo, el cortejo y muchas más.

plumas Los diversos tipos de plumas son: las vibrisas o bridas (A), las semiplumas (B), las filoplumas (C), el plumón (D) y las hiporraquis (E) .

La importancia del plumaje y su color en la vida de las aves es grande pues son animales cuyo sentido de la vista es altamente desarrollado. Los colores tienen importancia fundamental para distinguir a los individuos de la misma especie, los depredadores, las presas o a la pareja.

Muda:

La muda es un proceso que sobreviene de manera periódica y regular, es un proceso que consistente en la sustitución del plumaje más antiguo y deteriorado por otro nuevo y en mejores condiciones.

Generalmente consiste en una muda completa anual, pero gran número de aves realizan dos: una parcial antes del periodo reproductor y otra completa después de la reproducción. Existen también otras aves que hacen 2 o hasta 3 mudas anuales, como es el caso de la perdiz nival.

El tiempo invertido en el crecimiento completo de una pluma es de 10 a 20 días aproximadamente, aunque en el caso de las grandes remeras pueden durar casi unos 90 días. La duración total de la muda depende en gran medida de las costumbres migratorias del ave. En el hemisferio norte las aves suelen mudar entre julio y septiembre, coincidiendo con los meses de mejor tiempo, sin condicionar a las aves que están en cautividad por que pueden estar viviendo en un ambiente en condiciones controladas que les provoque un cambio en el periodo de muda diferente a l'habitual.

La coloración y estructura del plumaje diferencia en muchos casos a jóvenes de adultos. El dimorfismo sexual se puede detectar también por la distinta coloración del plumaje.

La renovación de las plumas se produce en secuencia, es decir unas cuantas cada vez y, generalmente, de forma simétrica. Con frecuencia, son las rectrices y las remeras las primeras en mudarse.

Aves como el pingüino no pierden su plumaje viejo hasta que el nuevo no haya alcanzado su total desarrollo. Otras , como muchas aves acuaticas (pato, ganso, etc.) pierden todas sus plumas de vuelo al mismo tiempo, con lo que han de permanecer ocultas de sus depredadores.

Dado que el plumaje es vital para la vida del ave, requiere unos cuidados especiales, por ejemplo, en las aves en cautividad el periodo de muda lleva consigo un desgaste que tendremos que suplir con una dieta más rica en grasas, proteínas, hidratos de carbono vitaminas y calcio, para que este proceso no debilite en demasía al animal y no le haga, así, más vulnerable a la enfermedad.

La humedad ambiente y del plumaje favorece que el ave se atuse y acicale con más frecuencia ayudando a quitar las plumas muertas y acelerando el proceso. La manera más factible de humedecer el plumaje del pájaro es rociando con un atomizador dos veces por semana durante la muda el cuerpo del animal. El proporcionarle una cubeta de baño es una opción a tener en cuenta para que el pájaro se bañe y así mejore su capacidad de mudar.

Los baños de sol, como los de agua son también muy efectivos para mudar.

Unos de los más importantes cuidados que tienen las aves con su plumaje es el engrasado, con grasa procedente de la glándula uropigial, que se halla encima de la rabadilla. Básicamente el cuidado del plumaje consiste en repartir cuidadosamente por las plumas la secreción grasa de la glándula uropigial. Con una leve presión del pico, la glándula segrega una cierta cantidad de grasa que luego se reparte por el plumaje.

El vuelo:

Las aves al evolucionar en el aire, les posibilita el vuelo.El desplazamiento del ave al volar supone el dominio de tres fuerzas: la resistencia ocasionada por el aire, la atracción gravitacional y la turbulencia originada por el propio movimiento.

Cuando el ala se levanta, el aire la atraviesa y se desliza entre las plumas, y cuando baja, las remeras constituyen una gran superficie uniforme.

Desde luego no todas las aves vuelas con la misma destreza. En ello incide de modo especial la forma de l' ala. Así, un vuelo veloz requiere alas largas y delgadas, como las de los halcones; un vuelo preciso, de gran maniobrabilidad, requiere alas más redondeadas, como las del gavilán.

Los tipos de vuelo son diversos. Las aves planeadoras vuelan sin batimientos de las alas incluso ganando altura, para lo cual aprovechan las corrientes térmicas de aire. Es frecuente observar a las grandes rapaces volar en círculos en estas corrientes.

Las aves marinas saben aprovechar las ascensiones del viento producidas cuando éste choca contra las olas. El vuelo planeado implica, por un lado, un ahorro de energía, pero, por el otro, un esfuerzo físico grande, ya que las alas se han de conservar desplegadas casi continuamente.

El vuelo batiente o activo es aquel en el que la ala cambia de forma de movimiento, asegurando la progresión y la sustentación. La flexibilidad y separación de las remeras primarias adquiere un relevante papel en este tipo de vuelo. En cientos paseriformes se observa un tipo de vuelo ondulado característico, que contrasta con el vuelo tendido de las aves de mayor envergadura.

colibri volar
Ciertas aves se pueden cernir durante un tiempo determinado en el aire como el vuelo del cernícalo. Otros tienen un vuelo altamente especializado como de los colibríes, aves que realizan cambios de dirección instantáneos.

Anatomía Interna y Externa:

Debido a sus diferentes estilos de vida, las aves resultan inusualmente variadas en su anatomía. A primera vista, la mayoría posee las características que generalmente asociamos con las aves en la actualidad; caminan en dos patas generalmente elongadas, tienen alas, están cubiertas por plumas y poseen picos en vez de mandíbulas. Pero existen también muchas otras diferencias.

partes de las aves

Todas las aves poseen la misma estructura esquelética básica, que varía de acuerdo a su estilo de vida. Debido a que la mayoría de las aves necesita ser capaz de volar con facilidad, poseen varias adaptaciones diseñadas para reducir su peso general y facilitar el ascenso. A diferencia de los mamíferos y los reptiles, por ejemplo, muchos de los huesos son huecos. Las aves han perdido además los dientes y los huesos mandibulares que hacen los cráneos pesados en otros animales, además sus cráneos son mucho más pequeños en relación al tamaño del cuerpo. Y a diferencia también de sus parientes reptiles, las aves han perdido casi todos los huesos de la cola.
Pero a pesar de que la mayoría de las aves han reducido el tamaño y peso de sus huesos, otras aves han evolucionado en otras direcciones, por ejemplo las aves que se sumergen, necesitan esqueletos fuertes para soportar la presión del agua.

Las aves voladoras necesitan grandes músculos para batir sus alas, y debido a ello poseen un esternón muy grande al cual se unen los músculos, que puede absorber las tensiones generadas por el vuelo. Los esqueletos de las aves poseen otras adaptaciones que los hacen más rígidos y estables en vuelo, tales como vértebras fundidas, clavículas y huesos en las alas.

Otras variaciones fácilmente observables en los esqueletos de las aves incluyen el número de vértebras del cuello, que puede variar enormemente de acuerdo al estilo de vida. Aves como los flamencos y los cisnes poseen cuellos alongados que les permiten alcanzar alimento en el fondo de los estanques y lagos, mientras que las aves que se alimentan en los árboles o en el suelo poseen en general cuellos muy cortos.

anatomia de las aves
Por ejemplo los cisnes poseen cerca de 25 vértebras en el cuello, mientras que las gallinas 14 y los loros apenas 9. Otras aves como los emúes y avestruces poseen largos y fuertes huesos en las patas, que les permiten soportar el peso corporal y correr a altas velocidades.

El pico:

Los huesos mandibulares están recubiertos de estuches córneos que constituyen el pico. Estos estuches están formados por la fusión de varias placas, sólo visibles en las procelariiformes. El hueso cuadrado dota de gran movilidad a toda la boca. El crecimiento del pico es continuo, muy rápido en especies frugívoras y granívoras. Los corpúsculos de Grandry y de Herbst son receptores sensoriales localizados en el pico, en especial, desempeñan una importante misión en las limícolas y en el kiwi. La becada (Scolopax rusticóla), por ejemplo, limícola típico de bosques caducifolios, emplea su largo pico para detectar los invertebrados que se hallan bajo el lecho de hojas del bosque. En el kiwi, cuyo olfato está bien desarrollado, los orificios nasales están en el extremo de la mandíbula superior.

El régimen alimenticio ha sido el factor base que ha modificado el pico de las aves. Su estructura se ha adaptado a los diferentes recursos alimenticios disponibles. Las especies granívoras poseen un pico en general corto y grueso ), con un gran desarrollo de la parte posterior de la mandíbula inferior que permite la inserción de fuertes músculos. Aves como pinzones, tejedores y escribanos tienen este tipo de pico. El piquituerto (Loxia curvirostra) tiene los extremos de la mandíbula entrecruzados, lo que le capacita para alimentarse de las semillas de los pinos. El procedimiento utilizado por las especies granívoras para romper las semillas comprende dos recursos:

A) introducir la semilla entre las mandíbulas y partirlas con el borde del pico;B) introducir la semilla entre las mandíbulas y ejercer una fuer­te presión de la mandíbula inferior, la cual aplicará con fuerza la semilla contra las crestas del paladar. El jilguero es un ejemplo del primer procedimiento y el picogordo del segundo. Los psitácidos también son en gran parte granívoros .

El pico de las especies nectarívoras es alargado, adecuado para introducirlo en las flores y succionar el néctar de las mismas. El colibrí es un claro ejemplo.

La lengua de las especies nectarívoras es alargada, protráctil, dividida en dos partes en su extremo, como en el troquilito (Leucochloris aloicolHs); acabando en cuatro «pinceles» como en Me/iphasa fasciogularís; o formando un «cepillo» como en los loritos de Oceanía.

Una dieta compuesta de frutos no exige una morfología espe­cial en la estructura del pico. Las aves frugívoras tienen picos de muy diversas formas, y no es extraño sobre todo en los países templados, que en muchas especies este tipo de alimentación sea estacional, es decir, adaptado a una determinada época (túrdidos). Hay especies estrictamente frugívoras, como los loros, los tucanes A), y las palomas frugívoras del género Pti/inopus. Quizá como única adaptación destacable a este régimen alimenticio se pueden citar las palomas imperiales del género Ducula, cuya base bucal es dilatable para tragar grandes frutos, tales como la nuez moscada.

El pico del ave que ingiere insectos tampoco adopta una morfología adaptativa especial. En general, son delgados , y muchas especies tienen alrededor de ellos filoplumas con misión sensorial. Dada la importante biomasa constituida por los insectos, éstos forman parte de la dieta de muchas aves curífagas.

Las aves rapaces poseen un pico ganchudo, apto para desgarrar carne. La mandíbula superior es de mayor longitud que la inferior. En determinadas especies ictiófagas, como las serretas (Mersus), el pico tiene bordes denticulados para retener mejor los peces. Otras como los pelícanos (Pe/ecanus), tienen la mandíbula inferior dilatable a voluntad, garzas (Árdea), garcetas (Egretta) y aningas (Anhinga) arponean los peces con su delgado y puntia­ gudo pico.

Los flamencos, habitantes de aguas someras, tienen una auténtica estructura filtradora, en la que quedan retenidos diversos invertebrados y algas.

picos

Se advierten morfologías verdaderamente curiosas, como la del picozapato, la del picotijera , la de la espátula o la del chorlito piquiplano.

picos a). Diversidad de picos de las aves. (A) Pico en forma de cincel del pájaro carpintero; (B) vencejo, ave que caza insectos al vuelo; (C) chipe de Bell, recolector de insectos en el follaje; (D) papamoscas; (E) trepatroncos, recolector de insectos en la corteza de los árboles y (F) trogón, que se alimenta de frutos e insectos. G) Tucán que se alimenta de frutos; (H) cucharón recolector de invertebrados en el lodo; (I) pico ganchudo del loro; (J) rayador, ave con bolsa gular para almacenar peces (K) pelicano y (L) avoceta que se alimenta introduciendo su pico en la arena.

La Termorregulación:

La temperatura interna de las aves es claramente superior a la de los mamíferos; se ha llegado a medir 44,7 ºC en el colibrí sombrío (aphantochroa cirrochloris), aunque el promedio normal es de 40 a 42 ºC. esta temperatura es casi constante, con fluctuaciones diarias.

aphantochroa cirrochloris

En las aves la perdida de calor es muy intensa. El aumento de tamaño de las especies que ocupan habitas fríos es una adaptación para evitar la perdida de calor.

La pluma es la primera estructura que interviene en la lucha contra el frió. Las aves que habitan en climas fríos poseen plumas mas apretadas y en mayor numero. Así mismo, se ha comprobado que el numero de plumas es mayor en invierno que en verano. El adoptar forma de bola, erizando las plumas, es otro sistema defensivo contra el frió, ya que aumenta el espesor de la capa de aire en el plumaje.

Órganos importantes en la termorregulación son las patas, cuyo extremo se halla prácticamente a la temperatura ambiente, lo que evita pérdida de calor por conducción. Los sacos aéreos son también reguladores térmicos destacados. A temperaturas bajas constituyen un colchón de aire que aísla el núcleo térmico del ave.

Se han observado mecanismos sociales defensivos contra el frió: agrupaciones de 20 y más individuos apretados bajo grietas de árboles, dormitorios colectivos como algunos pinzones, agrupaciones nutridas y apretadas de pingüinos cuando la ventisca antártica sopla con fuerza…

Cuando la temperatura ambiente es alta, las aves pierden calor por el aparato respiratorio, el ritmo respiratorio aumenta y se produce el jadeo: el ave abre el pico y dirige una corriente de aire por la boca. Este proceso se acompaña de una rápida oscilación del suelo de la boca y de la parte superior de la garganta.

La Respiración:

El aparato respiratorio no sólo está compuesto por los pulmones, sino también por los sacos aéreos, verdaderos almacenes de aire.

La tráquea se abre detrás de la cavidad bucal, es muy móvil y está sostenida por anillos cartilaginosos. En la base de la tráquea se encuentra la siringe, que es el órgano productor del sonido. La tráquea se divide en dos bronquios y cada bronquio llega al pulmón. Los sacos aéreos espiratorios o anteriores conectan con el bronquio principal en la parte anterior del pulmón, y los sacos respiratorios o posteriores conectan con la parte posterior del bronquio principal, el cual, a su vez conec­ ta con el. El aire, antes de entrar en los pulmones, pasa por los sacos aéreos. Los pulmones están atravesados de parte a parte por un sistema de tubos paralelos llamados parabronquios, que comunican los bronquios ventrales y los dorsales.

Este sistema respiratorio permite a las aves una gran ven­ tilación, lo que les ayuda a mantener estable su temperatura interna a pesar de los intensos esfuerzos musculares. En las aves en reposo los sacos aéreos carecen de funcionalidad y contienen aire cargado de anhídrido carbónico, si la tem peratura se eleva, todos los sacos aéreos se llenan de aire fresco. Los sacos aéreos también contribuyen a disminuir el peso del ave.

Se ha calculado que el conjunto del aparato respiratorio representa un 20 % del volumen total de las aves.

LA circulación:

La circu­lación venosa y la arterial están separadas, como consecuencia de que el corazón está dividido en dos partes distintas y sin comunicación (la parte izquierda, arterial, está más desarrollada que la derecha, venosa). El tamaño relativo del corazón es inversamente proporcional al tamaño del ave, aunque esto depende de su modo de vida.

El ritmo cardíaco es más elevado que en los mamíferos. Los glóbulos rojos, o eritrocitos, tienen forma ovalada y están provistos de núcleo. La presión sanguínea es mayor en las aves que en los mamíferos.

Los sentidos:

Las aves están equipadas con los mismos cinco sentidos que la mayoría de los mamíferos, pero la importancia de cada uno de ellos es muy diferente. La visión, en particular, está altamente desarrollada en las aves, especialmente en aquellas que cazan su alimento con la vista. Los ojos de las aves son relativamente mucho más grandes que los de los humanos en comparación con su cuerpo.

Algunas aves en particular son notables por lo aguzado de su vista, especialmente las aves depredadoras como búhos o halcones que necesitan localizar presas de movimientos rápidos con velocidad y precisión, a menudo a gran distancia. Por ejemplo los búhos están altamente adaptados a la consecución de alimento tanto a la luz del día como por la noche, usando el mismo tipo de visión binocular que los mamíferos. Pueden ver hasta cien veces mejor en la oscuridad que los humanos, y algunas especies pueden ver mejor que el hombre incluso a la luz del día. Pero muchas otras aves poseen una vista extraordinaria, incluyendo especies como las golondrinas y los vencejos que son capaces de atrapar minúsculos y veloces insectos en el aire.

Los ojos tienen muy poca movilidad dentro de sus órbitas, o ninguna en aboluto,como en los buhos. Esta falta de movilidad se compensa por una gran flexibilidad del cuello.

Otros sentidos están menos desarrollados en las aves, a pesar de lo cual muchas poseen excelente oído, no obstante la obvia ausencia de orejas en la mayoría de las especies. Los búhos, sin embargo, poseen un oído excepcionalmente bueno y varias especies son capaces de localizar y atrapar ratones en completa oscuridad sólo por el sonido, incluso a grandes distancias. Otras aves localizan presas subterráneas tales como gusanos y abejorros por el sonido. Algunas han desarrollado bien el sentido del gusto, especialmente aquellas que se alimentan de carroña. Y algunas aves marinas en particular usan el olfato para encontrar peces, lugares para anidar e incluso pareja.

Audición y Vision:

La audición es un sentido bastante importante en la vida de las aves, pues el sonido interviene en la defensa territorial, en la re­producción, en el mantenimiento de la cohesión de las bandadas durante el vuelo, etc.

El oído de las aves carece de pabellones auditivos ex­ ternos (orejas). Los penachos de plumas que presentan ciertas ra­ paces nocturnas no son orejas, sino que intervienen en el compor­ tamiento de estas aves. La cóclea es reducida, pero adquiere es­ pecial desarrollo en las rapaces nocturnas y en los psitácidos. La lágena es una región sensorial que se halla al final de la cóclea y que quizá provoque la reacción ante los sonidos graves. La columela transmite la vibración desde el tímpano al oído interno. Los sonidos que mejor perciben son los que coinciden con su propia frecuencia sonora. La capacidad para localizar el sonido está notoriamente desarrollada en las rapaces nocturnas . En éstas los oídos son asimétricos para una mejor determinación de la dirección del sonido.

En general, las aves dependen esencialmente de la vista. Los ojos son muy grandes y, generalmente, más anchos que profundos. La retina está formada principalmente por conos en las aves diurnas y por bastones en las nocturnas. El pectén es una estructura muy vascularizada, que se inserta en la retina y se pro­ yecta en el humor vitreo. Es bastante probable que su función original sea suministrar alimento al humor vitreo y a la retina. Otra adaptación de los ojos de las aves es la membrana nictitante, «el tercer párpado», que limpia y protege al ojo y se desplaza en sentido lateral.

vision Una posición frontal de los ojos amplía el ángulo de visión binocular. Este tipo de visión está mejor desarrollado en las e strígidas. Las aves con pequeño campo visual binocular aprecian las distancias moviendo la cabeza para obtener diferentes vistas del objeto.

Los ojos tienen muy poca movilidad dentro de sus órbitas, o ninguna en absoluto, como en los búhos. Esta falta de movilidad se compensa por una gran flexibilidad del cuello.

A continuación os pongo un artículo sobre la visión de las rapaces que encontré por las profundidades de Internet. No recuerdo el sitio.

<< ¿Cómo ven las aves?

Las aves tienen un sistema visual altamente desarrollado. Las rapaces como las águilas tienen una agudeza visual, dos o tres veces mejor que la humana. Las aves son tetracromáticas, tienen en la retina conos sensibles a la luz ultravioleta, además de las sensibles al verde, rojo y azul. La luz ultravioleta se usa en la detección del alimento y el cortejo; para detectar los rastros de orina dejadas por las presas y para percibir las manchas en el plumaje de otras aves, respectivamente. La mayoría de las aves no pueden mover sus ojos, pero algunas pueden llegar a girar la cabeza en un rango de 250°. Las aves con ojos a los lados de la cabeza tienen un amplio campo visual, mientras que las que tienen los ojos al frente, como los búhos, tienen visión binocular y pueden estimar mejor la profundidad.

Como humanos, no podemos percibir la luz ultravioleta y por lo tanto no podemos saber como exactamente ve un ave, pero se puede decir que ellas ven el mundo con colores más vibrantes y mucho más nítidos. A continuación un intento de mi parte por emular la visión de las aves. >>

vistas

El sistema Nervioso:

El sistema nervioso de las aves es complejo . El encéfalo es muy grande en relación con el cuerpo, al igual que ocurre en los mamíferos (se ha comprobado que el telencéfalo es especialmente grande en córvidos y psitácidos). El cerebelo está muy desarrollado, tiene dos lóbulos laterales y uno, el vermis, en posición media, marcado por surcos transversales. La sustancia blanca determina un núcleo arborescente interno. Al parecer, pequeñas extirpaciones de la corteza cerebral impiden la incubación, y si la lesión es más profunda el proceso de cría no se verifica.

Las regiones olfatorias del cerebro son pequeñas, ya que los sentidos más finos son la vista y el oído. Las fosas nasales se comunican con la boca y la nariz. Las glándulas nasales de las aves marinas están notablemente desarrolladas, segregan una sustancia que retiene el polvo y elimina el exceso de sal. A cada lado del tabique nasal de los petreles hay una especie de bolsa que se distiende y actúa como indicador de la presión del aire. En los kiwis el sentido del olfato está bien desarrollado .

En la base de la lengua y en el paladar existen pocos botones gustativos. No se está en acuerdo sobre lo que pueden percibir las papilas gustativas de las aves. Sin embargo, se sabe que las palomas prefieren alimento salado.

El tacto está más desarrollado que el gusto y el olfato. Los corpúsculos de Grandry, en el pico de los patos y otras aves, son receptores del tacto comparables a los corpúsculos de Meissner de los mamíferos. Otros receptores táctiles especiales son los corpúsculos de Herbst, distribuidos por todo el cuerpo y especialmente sensibles a las vibraciones y a los cambios de presión, son numerosos en el pico, entre la tibia y el peroné, en los folículos de la pluma, en el extremo de la lengua de los psitácidos. Este sentido actúa a través de terminaciones nerviosas cutáneas, esparcidas, como se ha dicho preferentemente en la base del pico, en la mucosa de la cloaca, en la extremidad posterior del tronco, sobre las alas y sobre las extremidades posteriores.

El Aparato Excretor:

El aparato digestivo presenta dos particularidades: su ligereza y su eficacia mecánica y química.

El pico carece, de dientes y está recubierto por estuches córneos,- en la base de la mandíbula superior contiene la cera. La lengua es de estructura variable aunque, en general, es poco musculosa. El alimento deglutido pasa al esófago, el cual, en las especies granívoras y en las rapaces diurnas, forma una dilatación en posición ventral llamada buche. Esta bolsa se apoya en la fúrcula, y, en las columbiformes, durante el período de reproducción, produce una sustancia láctica que regurgitan los padres para nutrir a los pollos. Tras el esófago, el estómago se presenta como un tramo digestivo adaptado a la trituración. Se diferencia en dos regiones: el proventrículo, o tramo donde se segregan los jugos gástricos, y la molleja, dotada de paredes muy musculosas. Las aves granívoras tragan piedrecitas que se alojarán en la molleja y ayudarán a triturar el alimento. En aves insectívoras o carnívoras la molleja suele ser pequeña o faltar por completo.

El intestino delgado es largo, más en aves granívoras que en carnívoras o frugívoras. El intestino grueso es recto, corto y termina en la cloaca. Hay un par de ciegos especiales en la unión del recto con el intestino.

La intensa actividad de las aves y su elevada temperatura requieren una gran entrada de alimento (se sabe que el alimen­ to ingerido por el reyezuelo, Resulus, es el 30 % del peso de su cuerpo).

El hígado, bilobulado o plurilobulado, carece en muchos casos de vesícula biliar. El páncreas es de forma irregular y desemboca en el asa anterior del intestino por tres conductos.

Existen dos ríñones trilobulalos en la región pelviana de la cavidad del cuerpo. Excepto el avestruz, las aves carecen de vejiga urinaria, y los productos de excreción, sobre todo en forma de ácido úrico, se eliminan por la cloaca juntamente con las heces. El sistema de retención de agua es muy efectivo, y se afirma que aves del desierto pueden sobrevivir varias semanas privadas de agua.

Comportamiento Reproductor:

El ciclo de actividad de las glándulas de secreción interna de las aves y las condiciones exteriores del medio son los determinantes del ciclo sexual. Cuando las condiciones del medio son estables todo el año, y el ave encuentra el mismo ali­mento y las mismas posibilidades de nidificación constante­ mente, actúa sólo el ciclo endocrino, es decir, la hipófisis actúa sobre la regresión y evolución de los órganos genitales. Pero, generalmente, los períodos de reproducción concuerdan con el ciclo climático, y en climas templados la mayoría de aves se reproducen en primavera o a principios de verano, cuando abunda el alimento. El aumento diario y progresivo de la dura­ ción del día provoca y acelera la actividad de los órganos reproductores.

Cuando el período reproductor es largo entre la puesta y el momento en que el joven se independiza, la puesta se realiza pronto, en condiciones climáticas a veces muy rigurosas (el quebrantahuesos, Gypaetus barbatus, hace la puesta en pleno invierno, pero el joven se independiza al final del verano). Los halcones presentan otro claro ejemplo de determinación del ciclo reproductor según la época más adecuada para criar a los pollos. Mientras que el halcón peregrino cría a sus pollos con las aves que abundan en primavera, el halcón de Eleonor cría sus pollos en setiembre y octubre, cuando la migración de aves por las costas e islas donde esta especie nidifica es acentuada.

Si las condiciones externas lo permiten, las aves pueden hacer más de una puesta, especialmente en los climas templados. Incluso si hay sólo una nidada anual, la destrucción precoz de ésta provoca otra en sustitución. Cuando las condiciones climáticas son totalmente desfavorables, la reproducción se interrumpe.

Algunas aves se emparejan para toda la vida, como algunas rapaces, cuervos, cisnes, etc. Pero generalmente se emparejan nada más para un período reproductor. En la mayoría de los casos existe monogamia, no obstante se conocen casos de poligamia (chochín) y de poliandria (tinámidos). Poligamia y poliandria se pueden dar simultáneamente.

fragatas Las Fragatas (Fregatidae), durante el cortejo resultan aún más espectaculares: el macho infla una capa de piel roja debajo del pico y parece un gran globo rojo con impresionante colorido.

Tras haber establecido un territorio, el macho ha de encon­ trar su pareja, para lo cual tienen lugar las paradas nupciales . Estas son ceremonias complejas cuyo objeto es atraer y estimular al individuo de sexo contrario. En general, son ejecutadas por el sexo activo, pero en especies desprovistas de di­ morfismo sexual, lo hacen los dos sexos. La parada nupcial consiste en una serie de actitudes con las que se resaltan las particularidades y belleza del plumaje, a veces gracias a posturas extraordinarias y, en muchos casos, por manifestaciones vocales. La parada nupcial persigue dos objetivos: uno psicológico y otro fisiológico; aceleran la evolución de las gónadas y en ciertos casos, deben provocar la puesta de los huevos.

La cópula es muy breve. Se dice que los vencejos la realizan en vuelo. Una vez realizada la cópula, se produce la elección del lugar donde se ubicará el nido. El emplazamiento de éste varía según la especie: en cavidades (troncos de árbol, tierra o roca), entre ramas de árboles, en zarzas, en el suelo desnudo, etc. El albatros y el flamenco construyen tron­ cos de cono en el suelo, con musgos y hierbas el primero y con barro seco el segundo, el zampullín (Podiceps) construye un nido flotante en el agua, hecho con materia vegetal. En ocasiones la nidificación se realiza en común,- un caso extremo lo ofrece el tejedor republicano, en el que todos los nidos se tocan y están cubiertos por un techo común.

Generalmente la hembra se encarga de la incubación, aunque hay especies en que es realizada por el macho, y otras en que se turnan ambos sexos. La incubación depende del desarrollo de una respuesta vascular en determinadas zonas de la piel, las placas incubatrices, originadas por una caída local de las plumas en las pterilias ventrales, son, pues, zonas desnu­ das, desprovistas de plumas y ricamente irrigadas. Esta zona presenta una especie de inflamación, lo que produce una elevación de la temperatura propicia para los huevos. El calor desprendido por el cuerpo del incubador provoca una elevación de la temperatura del huevo que alcanza unos 34 °C de promedio.
pingüinos

El Parasitismo:

En general, las aves son un ejemplo de buenos padres. Sin embargo, existen especies a las que se les denomina parásitos de nidos y que son una excepción a esa regla pues ponen sus huevos en los nidos de otras aves y nunca más vuelven a preocuparse por sus crías. Ejemplos de parásitos son los vaqueros ojirrojos (Molothrus aeneus) y ciertos pájaros cucú como el cuclillo listado (Tapera naevia), los cuales dependen de otras especies para que críen su descendencia. El parasitismo afecta negativamente las poblaciones de las aves parasitadas. Algunas de las "víctimas" más frecuentes de los parásitos son los emberízidos (gorriones, pinzones, finches...). Hay parásitos que tienen una amplia variedad de hospedadores; mientras que otros son más específicos y solo parasitan a una especie particular.

Algunas aves ponen huevos en nidos de otros individuos de la misma especie además de los puestos en el nido propio; a esto se le denomina intraparasitismo. Esto es muy común entre las aves, especialmente en las acuáticas como zambullidores y gaviotas, así como en palomas y aves canoras. Este comportamiento es más probable cuando hay pocos sitios donde anidar y una gran densidad de población. Esto, por supuesto, no favorece en nada al padre engañado, el cual debe repartir la comida entre su prole y el o los intrusos. De ahí que es importante vigilar el nido para evitar que en un descuido aparezca de pronto un huevo más.

En las familias Cuculidae e Icteridae existen miembros que son considerados parásitos obligados (como el cuclillo listado y el vaquero ojirrojo que ya mencionamos previamente). Esto quiere decir que no construyen nidos ni cuidan sus propias crías. En cambio, dependen de otras especies para que críen y cuiden a sus polluelos. Las aves parásitas de nidos ponen sus huevos en varios nidos y disminuyen así las probabilidades de que un depredador elimine a toda su progenie.

cuco
La hembra parásita aprovecha el menor descuido para remover algunos o todos los huevos del nido del hospedador y dejar los suyos rápidamente. Además, sus pichones suelen ser más grandes, así que la madre suele alimentarlos a ellos primero, descuidando a los propios. Los pichones parásitos son agresivos y en ocasiones lanzan a sus "hermanastros" del nido o los matan.

Esta forma de reproducción permite a los parásitos tener gran número de descendientes en poco tiempo y con poco gasto de energía.

Es impresionante observar a una cría de un pájaro cucú siendo alimentada por un padre "adoptivo" muchísimo más pequeño en tamaño. En este momento probablemente usted estará pensando: ¡pero qué ave hospedadora más tonta!; ¿qué, acaso no sabe reconocer a sus propias crías?. No piense tan severamente; lo que sucede es que los parásitos han desarrollado, a lo largo de su historia evolutiva, varias características que "despistan" a los hospedadores; por ejemplo, sonidos y marcas en el pico. Se supone que la acción de abrir el pico induce a los padres a alimentar a sus polluelos, pues los patrones de coloración del interior del pico de las aves son clave para el reconocimiento de la descendencia. El interior del pico de las crías parásitas por lo general tiene patrones de color similares a los de la especie parasitada. En otros casos, los huevos de los parásitos son muy parecidos tanto en forma como en tamaño a los de la especie parasitada.

Además, a veces las aves hospedadoras sí reconocen los huevos parásitos y los eliminan exitosamente. Cuando algunas aves descubren que su nido ha sido parasitado, lo abandonan o lo cubren con más material y comienzan a poner huevos nuevamente.Varios ornitólogos creen que en determinados casos no destruyen los huevos de los parásitos porque podrían dañar sus propios huevos o porque los huevos de los parásitos son tan duros que no los pueden romper con el pico.

Eclosión de los Huevos y la Cria:

Al final de la incubación el grosor de la cáscara disminuye, ya que una parte del material calcáreo ha sido utilizado por el embrión. En la eclosión, el peso del pollo es dos tercios del peso del huevo fresco. El pollo rompe por sí mismo la cáscara; raramente se manifiesta la ayuda de los padres. El pollo posee dos estructuras que le ayudan a romper la cáscara: el órgano adamantino, una prominencia de queratina situada en el extremo distal de la mandíbula superior, el cual suele caer de uno a doce días después de la eclosión. El músculo complejo, situa do en la parte posterior de la cabeza, es la otra estructura que ayuda a eclosionar al pollo.

eclosion
En aves nidícolas, tras la eclosión, los padres alejan del nido los restos de cáscara. En aves nidífugas esto no ocurre, pues el nido es abandonado pronto.

Algunos pollos nacen cubiertos de plumón, con los ojos abiertos, y son ya capaces de seguir a los padres. Son los llamados nidífugos, en los que el sistema nervioso está particula mente desarrollado. Otro tipo de pollos eclosionan desnudos, con los ojos cerrados y son incapaces de seguir a sus padres. Se les llama nidícolas y en ellos el aparato digestivo es el más diferenciado.

Durante los primeros días de vida, los pollos no poseen una regulación térmica normal, por lo que necesitan forzosamente la protección de los adultos.

Los adultos acompañan a los pollos nidífugos hasta los lugares adecuados para alimentarse y les enseñan a coger el alimento. Los nidícolas son alimentados en el nido.

Los que son ciegos, y a veces sordos, reaccionan con el ligero golpe que sufre el nido cuando se posa en él el padre. La conducta innata del recién nacido consiste en erguir el cuello y la cabeza y abrir el pico al máximo. El adulto, por una conducta también innata, deposita el alimento en las bocas de los pollos, bocas que a menudo están vivamente coloreadas. En ciertas especies los padres regurgitan el alimento para nutrir a sus crías La frecuencia del aporte de comida depende de la naturaleza del alimento. Los padres también aseguran la higiene del nido.

Las Migraciones:

Aunque gran cantidad de aves residen en sus territorios durante todo el año, lo cierto es que hay muchísimas excepciones; por ejemplo, las aves frugívoras y las nectarívoras realizan grandes movimientos para aprovechar los picos de floración y de fructificación, los cuales varían según la zona y la época del año. En ciertos países, por ejemplo, las aves vuelan largas distancias montaña arriba y montaña abajo para buscar árboles con frutos; la segunda mitad del año descienden a altitudes menores, donde la temperatura es más alta y su alimento está más disponible.

Las aves insectívoras de los bosques tropicales están muy ligadas a las zonas altitudinales donde se criaron; rara vez se les ve a más de mil metros de altitud de tales regiones. Las de humedales (garzas, patos, ibis...) se movilizan hacia sitios más favorables en la época seca de las zonas donde habitan regularmente.

migraciones
Mucho más espectacular que los movimientos locales de las aves residentes, es la migración que realizan cada año millones de aves. Especies diversas de reinitas o picafollas, golondrinas, zorzales, vireos, tangaras, mosqueros, correlimos, chorlitos, gaviotas... se reproducen en América del Norte; pasan en esa región aproximadamente medio año y, aproximadamente en Agosto, empiezan a migrar hacia el Sur. Algunos se quedan en América Central y otros siguen su largo viaje hacia América del Sur. A estas aves los ornitólogos las denominan migratorios neotropicales, pues en el norte solo se reproducen. Al llegar a nuestros países, algunos como la tangara veranera y varias reinitas establecen territorios de forrajeo; otros son más sociables y andan en bandadas. Al llegar el mes de marzo empieza el éxodo hacia las tierras del norte (cuando en esas tierras las temperaturas están más favorables para reproducirse).

Pocas especies migran del sur hacia el norte para reproducirse o para pasar una temporada, como los elanios (gavilanes), los mosqueros pirata y vientriazufrado, el vireo amarillo verdoso y varias aves marinas. En general, los países más cercanos al ecuador son los que más reciben migratorios neotropicales, pues tienen temperaturas más altas y más abundancia de alimento que las regiones que dejaron atrás.

Pero si las aves no tienen mapas... ¿cómo saben hacia dónde migrar?

Desde la antigüedad a muchas personas les ha fascinado el misterio de la migración. Los ornitólogos siguen aprendiendo datos nuevos sobre la migración. No es sencillo contestar cómo encuentran su ruta las aves. En muchos casos, los siguientes factores o una combinación de ellos también influyen en la migración:

- Las aves migratorias utilizan el Sol u otras estrellas como guías.

- Monitorean el campo magnético de la Tierra con su sistema de visión y gracias a que en sus cabezas tienen pequeños granos de un mineral llamado magnetita (imán natural) que les sirven como brújula. Al parecer, recalibran su "brújula" interior contra su estrella de navegación durante las paradas que hacen a lo largo de la ruta de migración (así no se pierden al cambiar de un hemisferio al otro).

- Instinto. Los ancestros de las aves migratorias también fueron migratorios. Desde que nacen, los migratorios poseen el instinto de volar al trópico o a lugares más calientes en una época específica del año.

- Emplean ríos, montañas, costas u otros accidentes geográficos como guías.

- Siguiendo a otras aves.

- Por olfato (en el caso de algunas palomas).

Por supuesto que a veces las aves se pierden de camino, sobre todo si algún viento fuerte o una tormenta las desvía de su ruta. Algunos ornitólogos les "enseñan" a aves jóvenes que se quedaron rezagadas cómo llegar a su destino; las dirigen con un aeroplano ultraligero (la Operación Migración es un proyecto que ha guiado exitosamente a gansos y grullas por la ruta adecuada).

¿Cómo le hacen para volar tantísimo?

Aves como ciertos patos migratorios vuelan batiendo las alas constantemente. Otros, como los zopilotes de cabeza roja y varios gavilanes, solo vuelan de día y sobre tierra para aprovechar las termales o corrientes de aire calentadas por el Sol, de manera que se "montan" sobre ellas y así planean grandes distancias sin tanto esfuerzo. Existen otras estrategias de vuelo; por ejemplo, batir las alas varias veces y planear por un rato; al perder altitud o velocidad, se baten las alas nuevamente.

migraciones Miles de estas aves llegan a " Bahía de San Antonio "cada primavera, provenientes del Ártico de América del Norte, donde crían a sus pichones Las aves necesitan una reserva de grasa en su cuerpo para viajar esas largas distancias, especialmente aquellas que realizan vuelos sin escalas o muy largos como en el caso de los gavilanes. En el ave se dan cambios hormonales que inducen al animal a almacenar los nutrientes necesarios para sobrevivir durante la migración. Aquellos que hacen vuelos relativamente cortos o con escalas dependen menos de almacenar grasa antes del viaje. Algunos incluso comen durante su viaje. Un notable ejemplo nos lo da un pequeño colibrí. Al este de Norteamérica, alrededor de setiembre, el colibrí garganta de rubí, Archilocus colubris , empieza a alimentarse muy abundantemente.
Esta ave, de apenas 8 centímetros y 3 gramos, es capaz de volar más de 800 kilómetros por más de 30 horas sin parar. En su destino (México y/o países de América Central) se repone alimentándose del néctar de gran variedad de flores con el fin de recargar energía para devolverse al norte.

Usualmente, las aves esperan hasta que hayan condiciones meteorológicas favorables para empezar a migrar. El viento debe soplar en la dirección hacia la que las aves quieren dirigirse, de manera que puedan aprovechar su impulso y, de esa forma, reducir el consumo de energía. Los animales que se encuentran con vientos en contra o con tormentas usualmente perecen si vuelan sobre el océano; si están en tierra hacen una parada y buscan alimento y descanso antes de continuar. La ruta que toman algunas aves instintivamente podrá parecerle extraña de primera entrada hasta que se fije en los vientos; por ejemplo, tal vez para llegar a un destino un ave podría hacer una ruta X corta, pero hace una ruta Y más larga porque en esta hay más posibilidad de que los vientos le den buenos empujones para llegar con un esfuerzo mucho menor.

La mayoría de las aves vuelan a menos de 1 km de altura, pero algunos pilotos de aeronaves han reportado haber visto aves a casi 8 kilómetros sobre tierra. Los pulmones de las aves están adaptados para soportar el frío de semejantes altitudes.

Muchas aves como reinitas, vireos, zorzales y mosqueros migran de noche para eludir a sus depredadores; por eso muchas veces no nos damos cuenta de su migración. Haga la prueba: durante la próxima luna llena, cuente las siluetas de las aves que se ven contra la Luna.

migracion nocturna
Esas aves usualmente aterrizan a temprana hora por la mañana para descansar y alimentarse. Entre los migratorios que viajan de día están los gavilanes, los vencejos y las golondrinas.

La Casa del Diamant